Educación, innovación y tecnología

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Andrés Pumarino

Abogado, director General Académico de DuocUC y director del área de E-learning, Eduoc. Profesor del Magister de TI y Gestión en la PUC. Se desempeña además como profesor de la U. Oberta de Cataluña y es miembro de la Cátedra Unesco de la misma casa de estudios superiores, entre otras funciones académicas. También es director de la Asociación Chilena de Empresas E-learning, ACEL, y miembro del Instituto Chileno de Derecho y Tecnología.

 Durante las últimas dos décadas, desde el nacimiento del computador, y en particular, desde la masificación de internet hace casi diez años, el mundo ha sido impactado por el cambio tecnológico a una velocidad nunca antes vista.

 
Ese cambio tecnológico, el de las tecnologías de la información y el de las comunicaciones comenzó a gestarse desde la primera mitad del siglo XX con avances en la computación, la cibernética, la teoría de la comunicación, la comunicación satelital y los desarrollos en banda ancha, entre otros progresos. Todo eso ha conducido a una reducción dramática en los costos de manejar y transmitir información, y con esa reducción se ha producido un aumento, también dramático, en el uso generalizado de las nuevas tecnologías.
 
En 1965, Gordon Moore, co-fundador de Intel Corporation (productora de microprocesadores) predijo que la densidad de los transistores en un microprocesador se duplicaría cada 18 y 24 meses. Esa afirmación, hoy conocida como la "Ley de Moore", ha venido cumpliéndose y ha significado una reducción exponencial en el costo de efectuar una operación en el ordenador durante los últimos veinte años. A ritmo similar ha bajado el costo de almacenar o guardar información en forma digital.
 
Para los sistemas educativos de los países en desarrollo, y en particular los latinoamericanos, todos estos avances tecnológicos implican grandes desafíos y enormes oportunidades. El principal desafío es la exigencia de nuevas competencias para los ciudadanos del siglo XXI, competencias cuyo aprendizaje y desarrollo deben ser satisfechos por los sistemas educativos. Algunas de esas competencias son: 
El uso apropiado de las nuevas tecnologías. 
El manejo de la información en un ambiente de superabundancia. 
La conciencia global. 
La necesidad del manejo del idioma inglés.
 
Como sociedad estamos pasando de una época en la que contábamos con muy poca información, especialmente información escrita, a una en la que internet nos ofrece un exceso de ella y con muy fácil acceso. El desarrollo de la ciencia avanza a pasos veloces. Se calcula que el conocimiento de bases disciplinarias publicado y registrado internacionalmente habría demorado 1.750 años en duplicarse por primera vez contado desde el inicio de la era cristiana, para luego volver a duplicar su volumen sucesivamente en 150 años, 50 años, y ahora cada 5 años, considerando nuestros avances. De este modo, se calcula que para el año 2020 se duplicará cada 73 días. Frente a este nivel de desarrollo, la cantidad de obras que se publicarán tanto en medios impresos como digitales será inmenso. Hoy vemos como internet comienza a tener contenidos de las más diversas clases.
 
En países avanzados, el desarrollo de una competencia en el manejo de la información es ya una tradición. Nuestros sistemas escolares deben comenzar a formar a sus estudiantes en el reconocimiento de la necesidad de información, en su búsqueda, en la evaluación de la calidad de la información obtenida y en su uso efectivo. Herbert Simon, ganador del Premio Nobel de Economía, ha dicho: "El significado de saber ha cambiado de ser capaz de recordar y repetir información, a ser capaz de encontrarla y usarla". Pero al mismo tiempo que internet y las tecnologías de la Información presentan los retos descritos, a la educación latinoamericana, le ofrece también grandes oportunidades.
 
La primera, es el fácil acceso a la world wide web (www) , ese inmenso y creciente repositorio de conocimientos. Miles de colegios que han tratado de cumplir su misión con bibliotecas y laboratorios, de pronto, y con inversiones muy bajas, tienen la posibilidad de acceder a documentos, libros, revistas, enciclopedias, diccionarios y mapas en grandes cantidades. Pueden, también, emplear laboratorios virtuales para diversos campos de las ciencias; y pueden organizar viajes virtuales a lugares lejanos o visitas a museos famosos de artes o ciencias.
 
Quizás, la más importante oportunidad que ofrecen internet y las tecnologías de la información a la educación, es la de enriquecer los ambientes de aprendizaje. Los más recientes hallazgos de la investigación en pedagogía señalan que, para mayor efectividad, los ambientes de aprendizaje deben estar centrados en el aprendiz, en el conocimiento, en la evaluación y en la comunidad.
 
Dentro de los próximos años la educación a distancia bajo modalidad electrónica, denominada e-learning, se espera que tenga un gran desarrollo. La demanda continua por educación “Life long learning” en la población, está creciendo a interesantes tasas, porque el destinar tiempo para la familia y el trabajo impiden dedicarse por completo a estudiar o asistir presencialmente a clases. Allí es cuando el uso de las tecnologías de la información surge como un método de apoyo para masificar la educación.
 
Fecha : 
22 octubre, 2010

Felicitaciones.

Buena columna.

Dentro de los próximos años la educación e-learning sera la nueva forma de "optimizar" los tiempos.