Innovación en Chile

Científicos chilenos desarrollan proyecto inédito para prevenir cáncer pulmonar

Martes 24 noviembre 2009

El cáncer pulmonar es una enfermedad de lento progreso y de muy mal pronóstico, que suele manifestarse en una etapa muy avanzada, es decir, cuando el paciente tiene una vida estimada promedio de un año. ¿La razón? Sus síntomas iniciales no son muy evidentes y pueden confundirse con otras patologías.

La buena noticia es que investigadores chilenos están trabajando en un proyecto inédito, tanto en el país como en América Latina, para prevenir en forma precoz este mal, que actualmente es la primera causa de muerte por cáncer a nivel mundial (ver recuadro).

Con el financiamiento de Innova Corfo, especialistas del Instituto de Ciencias Biomédicas de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile -en colaboración con el Hospital San Borja Arriarán, Hospital de Antofagasta, Clínica Portada de Antofagasta y la Agencia del Cáncer de British Columbia (BCCA)- buscan obtener la información completa de todo el genoma del paciente y determinar las zonas específicas que afectan las vías respiratorias.

Para ello, están utilizando tecnología de punta que no están disponibles en Latinoamérica, pero sí aprobadas para uso clínico en Canadá, Estados Unidos, Europa y Hong Kong.

"El objetivo de esta inciativa es que dichas herramientas se usen como técnicas complementarias a las ya existentes para la detección temprana de la patología", asegura el doctor Lionel Gil, director del proyecto y académico de la Facultad de Medicina de la Casa de Bello.

La meta, agrega, también es incrementar la sobrevida de los enfermos a cinco años, orientar el tratamiento usando la información genética e incorporando una terapia personalizada, mejorar la calidad de vida de los pacientes y disminuir los costos asociados al tratamiento.xxxxxx

Resultados preliminares

La parte experimental del proyecto comenzó en septiembre pasado con gran éxito en el reclutamiento de voluntarios, cuenta Gil. A ellos se les toma una muestra de esputo inducido (materias expulsadas desde los pulmones al toser) que va a un análisis de citología automática cuantitativa para detectar las células pre o neoplásicas. También se realiza una muestra de sangre para conocer los marcadores genéticos susceptibles de desarrollar cáncer. Aquellos que den positivos se estudian mediante Broncoscopia Autofluorescente, técnica que permite detectar pequeñas lesiones que están en etapa inicial.

"Los resultados preliminares en el área de genómica indican que durante el desarrollo de un tumor se producen aumentos y perdidas de segmentos cromosómicos, relacionadas a alteraciones que ocurren en la expresión de genes específicos. Esto es muy importante a la hora de poder estimar el riesgo individual, en el sentido de que las personas que sean genéticamente susceptibles sean vigilados en forma periódica (anual)", destaca el experto.

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