Innovación en Chile

Ministro Lavados: "Esta mirada especial para las pymes no existía en Chile"

Miércoles 27 enero 2010
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La creación y desarrollo más fácil de nuevas empresas se abre con el Estatuto Pyme, además de cambiar de un contexto de trabas a uno que permite que las EMT sean más eficientes en su accionar.         
 
Desde el punto de vista legal, el Estatuto Pyme está cerrado. Sin embargo, esta nueva ley trae consigo la historia de dos años de discusión parlamentaria, además de la época de la creación de este documento, sin contar con el plazo de dos años que se dio desde su entrada en vigencia para revisar los reglamentos y normas de todas las entidades participantes en esta ley.
 
Antes, el Ministerio de Economía estuvo trabajando en forma alineada con lo que finalmente quedó en el Estatuto Pyme.
 
De hecho, ya contaba con una División de Empresas de Menor Tamaño -la que con la ley se formaliza- y mantenía un lazo con distintas organizaciones, fundamentalmente con Conapyme, en un diálogo bastante grande a nivel público-privado, como afirma el ministro de Economía, Hugo Lavados.
 
Es por ello que recogieron las principales inquietudes de las pymes, quedando algunas pendientes.
 
"Hay una permanente inquietud de las empresas y es muy compresible que así sea, porque tiene que ver con aspectos financieros. Es decir, siempre están planteando que requieren créditos en condiciones preferenciales y que el sistema bancario está hecho para las empresas más grandes", cuenta Lavados.
 
Pero, agrega, también se aclaró desde un comienzo que esta ley es de fomento y de facilitación del trabajo de las pymes; por lo que los temas financieros no serían tocados.
 
En ese sentido, ¿qué significa para el país contar con este Estatuto Pyme?
Estamos convencidos de que es muy importante, porque significa contar con definiciones claras respecto a lo que vamos a entender por pymes. Si bien yo creo que éstas todavía son un poco estrechas, en términos de que los límites superiores son pequeños, eso con el tiempo se puede ir modificando. Además queda espacio, pues el propio texto de la ley le da flexibilidad al Presidente o Presidenta para que pueda cambiar eso sobre bases técnicas.
 
A su juicio, ¿qué es lo más destacado de esta ley?
Lo más relevante es la facilitación de instalación, apertura y funcionamiento que entrega a las pequeñas empresas. Es una mirada especial que no había existido nunca en Chile, lo que, incluso, pone al país dentro de un ámbito bastante avanzado de política pública en relación con las pequeñas empresas.
 
Consenso político
Tan relevante es este nuevo estatuto para las empresas de menor tamaño, que al final de los dos años de discusión parlamentaria contó con el consenso de todos los actores involucrados.
 
¿Qué importancia tiene la unanimidad que se obtuvo en el Parlamento?
Tiene gran importancia. Si vemos que hay cambio de signo en el próximo Parlamento y en el próximo Presidente, el que haya habido unanimidad significa que todas están de acuerdo con la relevancia que tienen las pymes, que todos están de acuerdo con los contenidos de este proyecto y que, por lo tanto, el camino ya se abrió para ellas, lo que es muy positivo.
 
¿Y en términos personales, qué importancia le atribuye?
Recuerdo que hace poco más de dos años, a la semana siguiente de asumir el ministerio, conversé con la Presidenta sobre las prioridades y los desafíos más importantes que, en la opinión de ella, existían para el Ministerio de Economía y mencionó en el primerísimo lugar su preocupación y la del Gobierno por las pequeñas y medianas empresas. Por lo tanto, si bien fue muy al final del período, creo que haber logrado esta ley con distintos avatares y etapas en su debate es muy destacado.
 
¿Fue un proceso complicado?
No lo fue en el desarrollo al nivel del Parlamento, pero sí en la etapa previa. Yo no estaba en el ministerio, pero creo que hubo un apoyo importante del ex ministro Ferreiro, en términos que le requirió ponerse de acuerdo para que lo apoyaran, porque era la única opinión a nivel de todo el Gobierno y de distintas reparticiones públicas que nunca habían mirado las cosas con esta perspectiva especial.
 
Entonces, ponerse de acuerdo con los distintos actores y sus diferentes miradas y tradiciones fue un paso sumamente relevante que se logró antes de entrar a la discusión parlamentaria. Eso facilitó la vida para el trabajo que se hizo después.
 
Fuente: La Tercera