Un difícil escenario para quienes comienzan :

Fracaso en el emprendimiento: ¿Desistir o perseverar?

El natural deseo de éxito que tiene todo emprendedor muchas veces choca con la realidad que impone duras condiciones, no siempre advertidas antes de ser iniciado un proyecto. Por eso, no todas las ideas están destinadas a tener un final feliz. Experiencias hay muchas. Aprender de ellas, un paso muy importante.

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Wenceslao Casares: "En Estados Unidos, los bancos cuando ven que uno falla, analizan lo sucedido como un buen precedente, propio de alguien que se atreve a sacar adelante sus ideas. Entienden el fracaso como parte inherente del emprendimiento".

Si se considera que al menos en el segmento más joven, los emprendedores presentan una tasa de dos fracasos antes de alcanzar el éxito, queda en evidencia la importancia de sacar lecciones de la experiencia vivida, no decaer, tener la claridad que tropezar es inherente al emprendimiento y la innovación y no cargar con el estigma del fracaso, palabra que en nuestra sociedad no es bien vista ni sinónimo de alguien que persevera.

Los números del Global Entrepreneurship Monitor Chile son claros: en el país el 7,7% de la población económicamente activa está iniciando un nuevo emprendimiento, lo que representa a número cercano a las 600.000 personas. Lo que significa que estamos en presencia de un fenómeno cada vez más masivo y cuyos resultados afectan para bien o para mal a gran cantidad de familias. Historias de éxito o fracaso que se traducen en situaciones cotidianas como tener o no los recursos necesarios para pagar las cuentas, mandar a los niños al colegio y todo gasto que tiene cualquier familia. Un camino por la cornisa que puede devenir en un revés que en Chile, todavía paraliza a un importante número de emprendedores. Realidad que se condice con el hecho que, según dicha inverstigación, el 20% de éstos manifiesta que el temor al fracaso los reprime a la hora de desarrollar ideas y proyectos.

En el exterior los índices de naufragio de los emprendimientos también pueden invitar a paralizar las ganas de llevar adelante un proyecto. Según la Small Business Administration de Estados Unidos, más del 50% de las pequeñas empresas fracasan en el primer año y el 95% naufragan en los primeros cinco años, resultados que hacen preguntarse por qué la gente sigue emprendiendo si perder está a la vuelta de la esquina. La respuesta, la dan exitosos emprendedores que supieron sobreponerse a caídas iniciales, prejuicios o malos augurios. Es el caso de Wenceslao Casares, considerado por muchos como el “Bill Gates de la región”, quien se hizo conocido por crear a los 22 años Patagon.com, plataforma de servicios de internet en Argentina que el año 2000 vendió al Banco Santander en $US 520 millones. “El primer gran fracaso me enseñó más que todos los éxitos juntos”, es una frase que suele oírsele cuando se refiere a sus comienzos y que refleja lo que le costó abrirse paso en el mundo de los negocios en Buenos Aires, tras llegar del campo, en el sur de su país. En ocasión del lanzamiento del Programa ContactChile en abril pasado, el emprendedor argentino compartió con los asistentes su experiencia y su relación con el éxito y fracaso. Durante la exposición, Casares explicó que su gran fracaso fue cuando perdió su primer emprendimiento llamado Internet Argentina S.A., el que según él se vio frustrado por su falta de experiencia y que constituyó para él un gran aprendizaje, por lo que no perdió tiempo en lamentaciones, sino que lo vivió como un aliciente para seguir adelante.

Cuando el fracaso llama a la puerta
Consciente que en nuestra región y con mucha fuerza en Chile, fallar conlleva una pesada carga social, Casares compara este fenómeno con lo que ocurre en otras latitudes, donde el esfuerzo, pese a no haber prosperado en un primer momento, es premiado. Explica que en Estados Unidos, los bancos cuando ven que uno falla, analizan lo sucedido como un buen precedente, propio de alguien que se atreve a sacar adelante sus ideas, por lo que entienden el fracaso como parte inherente del emprendimiento. Por eso “entiendo el fracaso como el motor que te impulsa a levantarte todos los días para hacer las cosas mejores de las que se hicieron la primera vez”.

Otro de los expositores de aquel encuentro, Colin Raney, design director de IDEO, consultora de diseño e innovación de Silicon Valley, e invitado por ContactChile para su lanzamiento, comparte una serie de consejos a los emprendedores, de manera que éstos se alejen lo más posible de fracasar. Recomienda mantener el emprendimiento centrado en las personas y no olvidar jamás los deseos que impulsaron el negocio; hablar menos y hacer más, lo que “significa animar a la comunidad a participar del proyecto, pues es ésta la base del movimiento del negocio y también contribuir al reforzamiento del ecosistema emprendedor, ofreciendo ayuda al resto y participando de actividades como coaching”. De igual manera, explica que si se da un éxito temprano, siempre existe el peligro de olvidar las razones que llevaron a crear la idea y que si se olvidan esas necesidades, el negocio puede caer antes de lo que uno piensa, asegura el experto, quien también asevera que el peor fracaso es de aquel que nunca se intenta.

Lamentablemente, no a todos los emprendimientos les va bien. Ejemplo reciente de ello es Hadza, una de las startups más destacadas del último tiempo, que mantuvo mucha presencia en los medios de comunicación y cuyo negocio fue presentado en el Launch Conference, San Francisco, California. Sin embargo, no logró mantenerse en pie y debió cerrar sus oficinas en Santiago a mediados de mayo. A través de su cuenta en twitter dejaron un mensaje a todos sus “seguidores”, diciendo que “bajaban la cortina” y que agradecían a todos los que la apoyaron en este tiempo. Las razones aún no están claras y los encargados de la plataforma no se han pronunciado sobre lo ocurrido, pero esta caída constituye parte esencial de la dinámica emprendedora y será el tiempo el encargado de dilucidar si hubo errores o, simplemente si no era su momento para una apuesta como Hadza.

Otro caso es el de Tucany, sitio de e-commerce que vendía productos de calidad con grandes descuentos, lanzado a fines de febrero y que en abril bajó la cortina debido a que Internet Rocket GmbH, el fondo de inversión europeo que lo financiaba decidió cerrarla porque no funcionó como esperaban. Con la diferencia que a los más de 50.000 usuarios registrados en Chile, Colombia y Argentina, nadie les avisó del cierre ni tampoco hubo respaldo por gran cantidad de productos adquiridos, que no llegaron a sus destinatarios finales. Ejemplo de emprendimiento que no prosperó, como le puede pasar a cualquiera, con la diferencia que no mostró la mejor consideración con el público que lo prefirió.

El ABC para evitar la caída
Matías Sjogren, creador de Biofiltro es socio de la Asociación de Emprendedores de Chile (Asech) y cree que existen 10 claves que ayudan a marcar la diferencia entre el éxito o el fracaso. Estos son:
Piensa en grande. “Cuando comienzas un negocio hay que pensar de inmediato en un negocio global y escalable. A los inversionistas, no les importa tanto cuanta plata se pierde en los primeros años, pero sí les interesa que saber que el negocio es escalable, con crecimientos en ventas importantes”.

Mientras antes mejor. “Muchos pensamos que nos gustaría emprender, pero más adelante cuando quizás ya esté más estable económicamente. Esto es un error. Mientras antes se haga, mejor. El emprendimiento no es algo que asegure el éxito. Quizás encuentras el éxito con tu primer emprendimiento o quizás en el quinto o décimo…No sabemos”.

Elige bien a tus socios. “Esto es como un matrimonio; estarás con ellos para siempre. Trata de elegir socios que aporten conocimientos distintos a los tuyos, es decir, armar un equipo integral y complementario donde se logren identificar claramente las capacidades de cada uno, las que ojalá sean distintas”.

No temer al fracaso. “En todo emprendimiento se debe convivir con la posibilidad del fracaso. En culturas como la chilena el fracaso es mal visto, pero estoy seguro que es algo que está cambiando. Para muchos inversionistas si tienes algunos fracasos en el cuerpo te valoran más, porque ya has vivido esa experiencia y has sacado lecciones y aprendizajes de ella”.

Elije temas que te apasionen. “Si eliges para tu emprendimiento temas que te apasionan en la vida tendrás una motivación adicional. Con Biofiltro me ha sucedido algo especial, este proyecto que consiste en darle tratamiento a las aguas contaminadas a través de una solución completamente natural para poder reutilizarlas, lo que me ha generado una motivación adicional ya que se alinea completamente con mis valores y principios”.

No te diluyas tan temprano. “Si puedes comenzar tu emprendimiento financiándolo con recursos propios o pidiéndole a tus amigos o familiares, hazlo. Si vas a vender tu proyecto en etapas muy tempranas te van a pedir un gran porcentaje de tu empresa y te la van a valorizar poco. Esto después trae sus complicaciones ya que el emprendedor debe estar siempre motivado para que el negocio sea exitoso, y cuando pasas a ser un accionista minoritario en tu empresa la motivación cae”.

Enamórate de tu proyecto, pero ponte límites. “La vida es corta y tu tiempo es escaso, por lo que si tu emprendimiento no ha sido exitoso debes ser capaz de identificar el momento para decir “Ok, es suficiente, esto no es lo que yo pensaba…voy a darle término a este proyecto y comenzar con otro”. Muchos nos terminamos enamorando de los proyectos y podemos estar perdiendo y perdiendo dinero y tiempo”.

Aprender a convivir con la incertidumbre. “El emprendimiento es un estilo de vida; vives continuamente con una incertidumbre que se transforma en la adrenalina que te da energías para seguir adelante cada día y mantenerte motivado. No sabes en qué circunstancias ni dónde estarás mañana, pero debes estar dispuesto a tomar las oportunidades cuando se te presentan.

El modelo de negocio sí es importante. “El emprendimiento nace en parte de una innovación; uno identifica una nueva manera de dar solución a un problema actual y esto se transforma en una innovación que dará origen a un emprendimiento. No es suficiente sólo tener la forma para dar solución a un problema, sino que es igualmente importante el modelo de negocio para implementar esta solución”.

Innovar de manera constante. “Para mí, la innovación es indispensable al interior de todo emprendimiento de alto potencial. Hoy las tecnologías avanzan muy rápido y los mercados son muy dinámicos, por lo que la innovación es muy importante para mantenerse competitivo al interior de la industria”.

Como lo reflejan estos consejos de un emprendedor chileno, al parecer, en nuestro país se está asimilando el concepto que fallar en un negocio es parte del camino y no significa el fin del mundo. Puede ser sólo el comienzo de un futuro éxito.

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